Esta contaminación afecta para
empezar a la fauna y a los diferentes seres vivos que pueden vivir en la misma.
De esta forma los productos contaminantes se introducen en la cadena
alimenticia, y van invadiendo la misma hasta llegar a los eslabones superiores,
es decir, nosotros. Al alimentarnos de los seres vivos que viven en el agua
contaminada, como por ejemplo el pescado y el marisco, ingerimos y acumulamos
las toxinas que ellos consumieron, lo que tiene consecuencias fatales a largo
plazo, como la aparición de enfermedades como alergias, o incluso cáncer.
Además se acumulan más nutrientes
cuanto más arriba estamos en la cadena alimenticia, es decir, nosotros acumulamos muchas más toxinas durante
nuestra vida que el resto de organismos.
Además, debemos señalar que el agua contaminada puede ser portadora de una
gran variedad de enfermedades como la fiebre tifoidea, el cólera, la disentería,
la gastroenteritis… y causar la mortalidad de la población. El agua limpia y el
saneamiento se relacionan estrechamente con el desarrollo humano. La segunda
causa más importante de mortalidad infantil en el mundo es la combinación de
agua sucia con la falta de servicios de saneamiento. Estas condiciones matan cada día a
4.900 niños.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario